¿Qué es el accidente cerebrovascular (ACV)?

El accidente o ataque cerebrovascular (ACV) es una lesión cerebral prevenible y tratable1, que se caracteriza por la aparición súbita de signos neurológicos que duran más de 24 horas o que conducen a la muerte de quien lo padece2.

El ACV ocurre cuando se interrumpe o reduce el flujo de sangre que va hacia el cerebro, provocado por dos motivos: 1) una obstrucción/bloqueo de una arteria que se dirige al cerebro (ACV isquémico) o 2) una rotura de un vaso sanguíneo en el cerebro (ACV hemorrágico)3. El ACV isquémico es el tipo más frecuente (casi el 80%) y el hemorrágico es el más letal4.

Existe también el ataque isquémico transitorio (TIA) que cursa con los mismos signos y síntomas del ACV, pero estos se resuelven generalmente dentro de minutos o en pocas horas1, y no deja consecuencias notables, sin embargo, es una alerta, ya que quien lo sufre tiene riesgo de sufrir un ACV5.

 

¿Cómo reconocer un ACV?

Casi el 90% de las personas no conoce los síntomas y signos del ACV, lo cual es muy importante, porque ante la sospecha de este, se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencia, ya que es mayor la probabilidad de acceder a un tratamiento específico y mejora el pronóstico de la persona4, es decir, es probable que haya menos consecuencias a futuro y una mejor recuperación.

Existen distintos signos y síntomas asociados al ACV. Hay 3 síntomas relevantes que aparecen súbitamente, los cuales se presentan en el 90% de las personas que sufren un ACV, corresponden a:

 

1) Asimetría facial (caída de un lado de la cara)

2) Debilidad o entumecimiento en uno o ambos brazos/piernas

3) Dificultad para hablar o entender lo que dicen los demás4.

 

Otros síntomas incluyen confusión, dolor intenso de cabeza, pérdida de conciencia, problemas para ver claramente, dificultad para caminar, mareos y desequilibrio6.

 

¡RECORDAR! Si usted presenta uno o más de los síntomas mencionados, debe acudir inmediatamente a cualquier servicio de urgencia del país.

 

¿Cuáles son las consecuencias/complicaciones de un ACV?

Son múltiples las consecuencias que puede producir un ACV, las cuales pueden ser temporales o permanentes, lo que depende del tiempo que el cerebro no recibe oxígeno y de la parte de este que se ve afectado3.

Dentro de las complicaciones se encuentran: la dificultad/incapacidad del movimiento y debilidad de la musculatura del cuerpo (paresia /parálisis), alteraciones en funciones cognitivas (estado de conciencia, atención, memoria, aprendizaje, juicio, entre otras), trastornos emocionales (como la depresión), dificultad para comprender o producir el lenguaje (afasia), dificultad para producir el habla  o articular las palabras (disartria), dificultad para planificar y programar el habla (apraxia del habla) y dificultad para comer y tragar (disfagia)5.

El ACV genera discapacidad en las personas, la que puede ser física y/o cognitiva, y se asocia a un importante deterioro funcional a largo plazo, lo que implica que las personas sean altamente dependientes a otros7.

 

¿Quién puede sufrir un ACV?

Cualquier persona sin importar su edad, sexo, ni etnia puede sufrir un ACV. Sin embargo, existen factores de riesgo, que aumentan la probabilidad de sufrir uno.

Hay factores de riesgo no modificables, que son edad, sexo e historia familiar de ACV, implican que, a mayor edad, el ser hombre y tener familiares que han sufrido un ACV aumenta este riesgo.

También hay factores de riesgo que sí son modificables, correspondientes a la hipertensión arterial, consumo de tabaco y otras drogas (cocaína, anfetaminas y heroína), diabetes mellitus, colesterol alto (hiperlipidemia), obesidad, antecedente de fibrilación auricular, entre otros, los cuales si no son controlados adecuadamente aumentan la posibilidad de que ocurra un ACV8.

 

¿Cómo evitar que me ocurra un ACV?

Para evitar la ocurrencia de un ACV se pueden tomar medidas en relación con los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular (obesidad, consumo de tabaco, sedentarismo) y se debe tratar oportunamente la hipertensión arterial8. Se recomienda reducir el consumo de sal y azúcares, no fumar, moderar el consumo de alcohol, realizar actividad física (1 hora, 3 veces a la semana), controlar y tratar las enfermedades cardíacas (arritmias, enfermedad de válvulas o de arterias coronarias), la diabetes mellitus y la hiperlipidemia4.

 

ACV en Chile

El Ministerio de Salud de Chile (MINSAL) establece que el ACV es la principal causa de muerte y la segunda causa de mortalidad prematura en Chile, habiendo fallecido 9.004 personas en el año 2013, lo que correspondería a una persona por hora. Además, habría casi 25.000 nuevos casos al año. Considerando lo anterior, es que el ACV en nuestro país se considera un problema crítico de la Salud pública4.

El ACV isquémico se encuentra cubierto por el Régimen de Garantías Explícitas en Salud (GES), por ende, cualquier persona con sospecha de ACV isquémico con 15 años o más, podrá acceder a un diagnóstico, tratamiento y seguimiento, los cuales están cubiertos por el estado9.

 

Rol del Fonoaudiólogo en personas con ACV

El tratamiento del ACV es principalmente de tipo médico. El fonoaudiólogo es parte del equipo de salud que participa de la rehabilitación de las personas que sufren un ACV, con el objetivo de que los pacientes logren recuperar la mayoría de las funciones posibles y recuperar su independencia3.

El fonoaudiólogo es el profesional de salud encargado de la evaluación, diagnóstico y tratamiento de las alteraciones de la comunicación y deglución que padecen algunas personas que sufrieron un ACV. Dentro estas alteraciones, se encuentran trastornos del lenguaje (afasias), trastornos del habla (disartrias y apraxias del habla), trastornos de la deglución (disfagia), alteraciones cognitivas-comunicativas y alteraciones de la voz (disfonías).

  1. National Collaborating Centre for Chronic Conditions (NCC-CC). Stroke: national clinical guideline for diagnosis and initial management of acute stroke and transient ischaemic attack (TIA). Royal College of Physicians; 2008. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK53295/pdf/Bookshelf_NBK53295.pdf
  2. Hatano S. Experience from a multicentre stroke register: a preliminary report. Bulletin of the World Health Organization. 1976; 54(5):541.
  3. Clínica Mayo. Accidente cerebrovascular. [Internet]. 2018. [Consultado 20 jul 2019]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/stroke/diagnosis-treatment/drc-20350119
  4. Ministerio de Salud de Chile (MINSAL). Ataque Cerebrovascular [Internet]. Santiago: MINSAL; 2017 [Consultado 20 jul 2019]. Disponible en: https://www.minsal.cl/ataque_cerebral/
  5. National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). (2017). Accidente cerebrovascular: Esperanza en la investigación. [Internet]. National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). [Consultado 20 jul 2019]. Disponible en: https://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/accidente_cerebrovascular.htm 
  6. Organización Mundial de la Salud (OMS). Accidente cerebrovascular. [Intenet]. OMS. s.d. [Consultado 20 jul 2019]. Disponible en: https://www.who.int/topics/cerebrovascular_accident/es/
  7. Moyano Á. El accidente cerebrovascular desde la mirada del rehabilitador. Revista Hospital Clínico Universidad de Chile. 2010; 21:348-55.
  8. Ramírez JA, Guzmán RG. Enfermedad cerebrovascular, epidemiología y prevención. Revista de la Facultad de Medicina UNAM. 2007;50(1):36-9.
  9. Ministerio de Salud de Chile (Minsal). Guía Clínica AUGE Accidente Cerebrovascular Isquémico en personas de 15 años y más. Santiago: MINSAL; 2013 [Consultado 20 jul 2019]. Disponible en: https://www.minsal.cl/portal/url/item/7222754637e58646e04001011f014e64.pdf